Desde
el ano 1999 cuando Dios nos llamo a servir como pastores de la
Iglesia Segunda Getsemani, hemos visto la mano de Dios moverse en una
forma poderosa.
Muchas vidas han
recibido salvación, liberación y sanidad de todo clase de enfermedades
físicas, emocionales y espirituales a través del poder del Senor.
Hemos recibido la afirmación del Espíritu Santo a través de su presencia
en medio nuestro.
En este ano de 2005
hemos puestos metas muy altas como la compra de un nuevo templo
para poder mejor hacer la obra de Dios y servirle a nuestra
comunidad. Digo "metas altas" porque así parecen humanamente,
pero como para Dios no hay NADA imposible, nos paramos en la
promesas de la palabra de Dios creyendo profundamente que "De un Dios
grande se esperan cosas Grandes." Y en este ano estamos en la
expectativa de una doble porción del Espíritu junto a un avivamiento.
Durante los anos
Dios en su infinita misericordia nos ha usado para alcanzar la
multitudes de almas en nuestra bella comunidad hispana en Providence,
RI.